En estos momentos se habla mucho del futuro del sector inmobiliario, pero lo cierto es que se sabe muy poco, ya que la situación actual no tiene precedentes. No nos encontramos ante una crisis económica aislada, ni ante una burbuja inmobiliaria como las que hemos vivido en el pasado. No se trata de Brasil, ni del real, ni de EE. UU.
Nos encontramos en plena crisis mundial, sin normas ni definiciones, que afecta a los más diversos sectores y a cada uno de ellos de manera diferente.
Lo que expongo se basa únicamente en mi opinión personal, basada en artículos y noticias, datos de la NAR, la revista Realtors Magazine y la ORRA, entre otros. También se basa en lo que estamos percibiendo, en la información que recibimos de nuestros contactos, así como en la demanda y la actividad de estos últimos meses.
Para los residentes locales, nos encontramos ante dos extremos: los tipos de interés están más bajos que nunca, por lo que, para quienes tienen trabajo y cierta seguridad, este es el momento ideal y el mercado está acogiendo estas ventas con los brazos abiertos. Por su parte, quienes han perdido su empleo o no tienen tanta seguridad están posponiendo sus planes de compra de vivienda o, incluso, ampliando y modificando los contratos ya existentes.
En cuanto a los compradores internacionales, más concretamente los de Brasil, también nos encontramos con múltiples situaciones: los inversores que ya habían invertido su capital en dólares están aprovechando el momento, ya que las oportunidades siempre surgen en tiempos de crisis y estas ventas van viento en popa. Tanto en el mercado de viviendas residenciales como en el de viviendas vacacionales, hemos observado un aumento considerable de la oferta de viviendas en el mercado. Aquellos compradores que estaban iniciando el proceso o tramitando la financiación están optando por esperar un poco más, sobre todo porque los propios bancos se muestran algo inconsistentes en cuanto a la concesión de préstamos y los requisitos para obtenerlos en este momento.
Si tenemos en cuenta que la economía está reabriéndose, que mucha gente está volviendo al trabajo y que el turismo está repuntando poco a poco, las expectativas de Orlando son enormes en cuanto a la acogida de visitantes, siempre que se respeten las precauciones pertinentes y las nuevas normas sanitarias. Las casas de vacaciones ya están volviendo a funcionar, los parques ya tienen fechas para su apertura gradual y el mercado seguirá recuperándose.
Entiendo que la gran diferencia en los próximos meses será que las constructoras se mostrarán más flexibles en cuanto a los trámites, con mayores incentivos para recuperar el alto nivel de ventas al que estaban acostumbradas. Los compradores pasarán a tener un poco más de poder de negociación. ¡Buenas noticias! Los sistemas son menos rígidos y la tendencia al cambio y la modernización, que ya era necesaria, ha tenido que producirse rápidamente. ¡Otra buena noticia! Puede que se produzca una posible caída de los precios, pero no creo que haya una gran devaluación como en años anteriores; sin embargo, sin duda, es el momento de que quienes estén en el mercado pensando en comprar estén atentos y preparados para cerrar un trato, ya que surgirán oportunidades.
Estamos realizando un seguimiento de las tendencias, las cifras y las revalorizaciones en función de la zona, el perfil del inmueble y el importe que se vaya a invertir, con el fin de poder tener una visión más detallada del perfil de cada cliente.
Si desea obtener más detalles sobre cifras, ventas o rentabilidad financiera de un ámbito más específico, o si simplemente quiere conocer las opciones y características de cada uno, póngase en contacto con nosotros. ¡Estaremos encantados de ayudarle!